Undercovers. Primeras (y últimas) impresiones
Como muchos de ustedes ya saben, tres son los hypes oficiales de la temporada en lo que a series de televisión se refiere: Boardwalk Empire, de la que ya les hemos hablado aquí; The Event, que estamos esperando a ver el segundo episodio antes de emitir opinión alguna (ya les avisó que ir, no vamos bien) y Undercovers, que como ya habrán deducido por el título, no les vamos a recomendar precisamente.
No nos engañemos, el motivo por el que medio mundo esperara con ansiedad Undercovers no era porque fuera una serie de espías cuyos protagonistas estaban casados. Si bien los espías y los matrimonios son elementos interesantes para mezclar en una ficción prime-time, tampoco esperábamos que tal concepto revolucionara la televisión mundial.
No, la razón era el hombre que había tras el producto; J.J. Abrams, creador endiosado por el fenómeno que fue Lost y que tanto antes como después de la isla había llevado a televisión ficciones muy interesantes, como Alias o Fringe. Por tanto, independientemente del tema de la serie, teníamos una fe ciega en el talento como creador de este señor y esperábamos un gran producto. O como mínimo un producto decente.
Pues no. Para nada. En absoluto. Nanay. Sobran aproximadamente 25 minutos del piloto de Undercovers para percatarse de que las posibilidades de que la serie aporte algo al panorama televisivo tienden rápidamente a cero. Y cuando ya ha acabado el capítulo, se llega a una rápida conclusión: Undercovers no es mala. Está 7 niveles por debajo de “mala”. Lo han adivinado es: “indignante”.
Y no, no me refiero al habitual despropósito que se da en las ficciones norteamericanas cuando la acción se desarrolla en España -el primer capítulo se desarrolla parcialmente en Madrid-; a eso ya nos hemos acostumbrado, y lo encontramos hasta divertido (servidor al menos se ríe de lo lindo con todo el tema de los mexiespañoles, de los sanfermines en Sevilla y todo eso). No. Es que en Undercovers nada, absolutamente nada, funciona. Y eso cabrea.
La pareja protagonista no tiene química alguna, no está bien dirigida y la mitad del capítulo se dedica a deambular por el plano sin tener muy claro qué debe hacer o cómo. Sus personajes son planos con avaricia (”estamos casados, nos queremos mucho y somos espías super guays“), sus frases están en la mitad de ocasiones fuera de tono y si la trama ya es poco convincente de por sí, ellos ponen su granito de arena al despropósito narrativo.
El guión es tan fácil que parece acabado en día y medio. Trama tonta de espías al canto, mucho cambio de país con letra sobreimpresa (si ustedes sobreescriben en una pantalla, Villacanto del Botijo, 22:30 PM todo el mundo sabe que es una película de espías) y una trama lineal a más no poder. Desarrollo de personajes inexistente; desarrollo de algún elemento lateral a la trama principal ausente. Sólo la aventurita y ya está. Porque, he ahí el truco, de lo que se trata es de hacer posturitas y de detonar objetos.
Si todo esto convierte a Undercovers en una serie pésima (dos grados por debajo de “mala”), aún no es suficiente para convertirla en “indignante”. Para ello, hay que añadir algo realmente definitivo. Y ese elemento no es otro que la premeditada y nocturna falta de respeto al espectador. Me explico. La serie no tiene concepto, o si lo tiene, está por acabar. La idea es que sigamos las aventuras de una pareja de espías que son matrimonio y que tienen que compaginar su vida doméstica y cotidiana con su trabajo para el gobierno. ¿Cómo lo han justificado? Simplemente no lo han hecho. No sabemos por qué aceptan la misión, no sabemos por qué se la dan y no sabemos por qué siguen gestionando una absurda empresa de catering si el gobierno les paga una pasta gansa. ¿Nos lo van a explicar? No, porque ya lo han hecho. Frases vagas e inconexas, algunas francamente risibles, le sirven a los creadores para poder decirnos “Sí, ya sabemos que esto no tiene sentido, pero, vamos, tú tampoco eres muy inteligente, espectador medio, ¿verdad?” Y así todo el rato.
¿Hemos acabado? No, para nada. Falta el toque definitivo; la guinda del pastel. Hasta ahora todos los que somos seguidores de la ficción televisiva nos hemos acostumbrado a que muy al contrario de lo que sucede en el cine hollywoodiense, las series tuvieran sentido. Es decir, que nos gustara o no ese producto en concreto, el concepto de la serie regía su desarrollo, los personajes estaban por encima de la trama y, sobre todo, que no estábamos sentados delante del televisor para ver explosiones. Pues bien, Undercovers rompe ese sagrado mandamiento. Los personajes están para saltar y para posar, la trama para enseñar monumentos y explosiones (en serio, cuando alguien corre por un almacén, no hay que dispararle con un lanzacohetes por eso es… ¡malo!) y todo el circo narrativo que han montado solo demuestra que querían hacer una película con Tom Cruise y que no les llegaba el presupuesto.
En definitiva, yo me bajo aquí. No me gusta destrozar series por escrito, no me gusta sentirme decepcionado por el señor Abrams y sobre todo no me gusta que me llamen tonto durante 50 minutos. Si alguien sigue viéndola y mejora dentro de unos meses, que no deje de avisarme en los comentarios. Pero sólo si mejora mucho.
Mucho.
David D. Domínguez. Lord-d@esunalocuraperopodriafuncionar.com
OTRAS RESEÑAS DE UNDERCOVERS EN: Odios a Lisa Simpson / AgenTV / Chica de la tele









¡Vaya panorama serial tenemos! Suerte que voy muy atrasada en algunas y tendré algo decente qué ver este invierno. Pero, por favor, Sres guionistas pongánse manos a la obra, que nada es eterno!!
Yo aplaudo al señor Abrams, pues por fin ha aprendido.
Si señor, cuando una serie va a ser mala ya te lo dice de entrada y no te engaña durante 6 años cómo antes cuando creó Lost.
Gracias señor Abrams, por fin nos dice lo que ha creado de buenas a primeras.
Señor Blatman: Lo de Lost es como el final de una relación. Los últimos meses son un horror, pero luego hay que acordarse de los buenos ratos que hemos pasado. Pero sí, se agradece que lo deje claro de entrada.
Eva: Si, eso es lo bueno. Siempre hay algo que recuperar.
[...] el otro día hacíamos una reseña bastante crítica del último producto de J.J. Abrams, Undercovers y le echábamos en cara no satisfacer ni de lejos las expectativas de un buen producto de acción, [...]
[...] como hemos dicho en alguna otra ocasión tres eran los hypes de la temporada, Boardwalk Empire, Undercovers y The Walking Dead, y ya hemos comentado con lujo de detalles los dos primeros con resultados [...]
Diox lo que hace el hambre. Fuerte serie fea. No se como el Sr abraams ha podido escribir una cosa como esta, seguro que ha sido bajo presión. De verdad de la buenas, hacia tiempo que no visionaba algo tan malo de aguantar.
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