La mecánica del corazón
Mathias Malzieu crea sin pretensiones La mecánica del corazón colando un relato romántico en los tiempos que corren. Pero es que la historia ya pasó hace mucho, mucho tiempo.¿ Nos vuelven a contar el mismo cuento? Conozcamos al ingenuo niño con el reloj de cuco en el corazón, capaz de cruzar media Europa hasta Granada para conseguir el amor de Miss Acacia. ¿Encantador? Nah. Reparador.

Manteniendo las distancias pero compartiendo referencias con el steampunk, el mundo de Malzieu es subjetivo por su escasa información pero deja vía libre así a la historia, que es lo que prima. Además, es lo bueno de ser letrista de tu propio grupo, que vas directamente al estribillo. Y Malzieu sabe llevarlo en su banda Dyonisos, que en Francia venden lo suyo.
El protagonista Little Jack, recibe el perfecto perfil de antihéroe, así nos identificamos mejor como perseguidores de su mismo sueño. Los escasos personajes que nos cruzamos en el camino son inolvidables. La encantadora Miss Acacia, Jack el destripador o un simpático George Méliès como secundario recurrente, nos evocan a tiempos mejores y señalan espacios acertados, la prosa empleada es poesía emocional recordándonos que todo es mentira, y la transparencia en los diálogos nos perfilan el buen manejo de premisas.

La sugerente ilustración no es del libro, si no la contraportada realizada en el 2007 para el disco homónimo de Dyonisos. La mecanique du coeur son las letras de las canciones que inspiran al relato, cuyos derechos fueron ya vendidos y está en proceso de adaptación con la productora de Luc Besson ( El quinto elemento, Léon el profesional ). Contará con los dibujos de Joann Sfar ( La Mazmorra) quien ya había colaborado en la realización de libretos y videoclips y parece que entablaron buena relación. Aquí, Sfar y Malzieu.

La realidad del libro: una metáfora enorme en un libro pequeño, un buen tiempo invertido sabiendo que se puede leer en menos de tres horas. Comprobado por 13 de cada diez.
La posibilidad del cuento: tener siempre en la biblioteca una habitación con vistas al fantástico mundo de ensueño, de apariencia inocente excepto por los crueles malentendidos. Con mágicos giros en los que decrecemos hasta la infancia y perdemos responsabilidad. Recordarnos que somos libres si estamos esclavizados al amor de nuevo.
M.A.(D!) Gregor Alvarado










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