Hidden
En el capítulo anterior, nuestro especialista en series, Lord D, se fue a luchar contra unos enemigos propios en una dimensión paralela estilo Dr. Extraño. Dicha coyuntura no le impide enviar mensajes a través de su condensador de fluzo con recomendaciones diversas. “Junior: BBC’s Hidden”. Yo le hago caso.
Que la cadena de televisión británica produce unas excelentes miniseries no es misterio para nadie. Ahí quedan como prueba la dedicada al personaje de Henning Mankell, Wallander, y la más excelente todavía dedicada a Sherlock Holmes, una revisión siglo XXI del personaje de Arthur Conan Doyle. Es por eso que, mientras combato algunos focos de resistencia a nuestro nuevo orden mundial y recibo el mensaje telepático al más puro estilo Luke Skywalker de nuestro gran aliado y mejor amigo D. servidor se afanó por ver dicha serie: Hidden.
La dificultad en este caso es que esta serie no parte de ningún lugar antes escrito por un autor con carisma con un personaje con carisma como es el caso de los anteriormente citados Mankell, Doyle, Wallander, Holmes ,si no que lo hace a partir de las premisas más manidas del género negro; un protagonista, abogado para más señas, con un pasado delictivo y oscuro, una mujer desconocida y fatal que le hace un encargo, unos tiempos revueltos en los que la violencia en las calles y la corrupción en los salones campa a sus anchas…en fin, que lo tiene casi todo. Pero todos estos tópicos no le impiden a Hidden desarrollarse con vida propia y tener una personalidad marcada. El personaje principal, Harry Venn, apunta a una especie de Mike Hammer londinense pero a medida que avanzan los capítulos va levantando vuelo con un rumbo propio hasta hacerse todo un caracter con sus virtudes y sus defectos, con todo un mundo interior y una red de contactos en la ciudad del Big Ben, autónomo de cualquier influencia que los guionistas pudieran tener a la hora de escribirlo. Y por encima de todo, es creíble.
La trama, que también parte del género negro, sabe aprovechar la situación político-social de país para tejer una red de influencias que parten de unos asesinatos supuestamente inconexos hacia una espiral que deriva del género negro hacia el trhiller político donde nada ni nadie queda exento de responsabilidades: el poder económico, el político y el mediático. A medida que avanza la serie y los tópicos van quedando atrás, la acción se va desarrollando entre la búsqueda de la persona a la que Venn tiene que encontrar y una trama horizontal alrededor de unos villanos que se van sucediendo, a cada cual más malvado, hasta llegar al cénit de la conspiración político-industrial-militar que, como no, nuestro querido abogado de las causas perdidas, medio borrachuzo y con pinta de canalla tendrá que resolver si quiere salvar su vida y la del reino unido, Dios salve a la reina.
Al servicio de todo esto, las más que interesantes actuaciones de la excelente escuela británica. Todo el elenco está cabalmente sobrio y en su sitio en todas las ocasiones pero cabría hacer una distinción especial para los actores que interpretan el papel del industrial James Morphet, Matthew Marsh y de su matón principal, Jason Styles interpetrado por Peter Guinness ambos impertérritos en la encarnación de unos personajes rocosos, inextricables, bien diseñados desde el papel pero mejor llevados a la pantalla por la orientación que los actores hacen de ellos y de la dirección, sobria pero eficaz, que además sabe alternar escenas que en apariencia no tienen conexión con la historia pero que al final encajan como un puzzle sin que nadie se pierda por el camino.
Así pues, Hidden son cuatro horas de buen ritmo, donde al final pocas cosas son gratuitas y, si uno se sumerge en la historia, la inverosimilitud de algunas situaciones o su previsibilidad, y algún que otro cabo suelto, quedan tapadas por las excelentes interpretaciones y en última instancia por una historia puesta al servicio de los tiempos que corren. Muy recomendable.
Junior Galante.











Diario de Bitácora. Fecha interestar: Hoy.
Los malditos Gobblons están dando más guerra de lo que pensábamos. Nuestras tropas están arrinconadas en la nebulosa de Alfaruán-8 y pronto tendremos que considerar bajas importantes. Y el maldito Doctor que no aparece, ¿en qué está pensando, en que solucionemos la situación por nuestros propios medios? Ojalá estuvierán aquí mis compañeros antiguos de armas. Se iban a cagar entonces…
Y de repente, se me ocurre una idea extraña “Pues sí, mola Hidden. Y fíjate, que lo que Junior piensa que son tópicos, a mi me parecen geniales. De hecho cuando empecé a ver el primer capítulo pensaba “que sea un detective, que sea un detective”… En fin, más que correcta para la aridez espantosa que está siendo esta temporada.” Pensamientos extraños para estar inmenso en una guerra.
Ah, ya lo tengo generaré un MDA (Momento Dramaticamente Apropiado), la TARDIS es capaz de detectarlos en el espacio tiempo. Así aparecerá el Doctor y antes de que grité dos “runs” y un “allons-y” ya estará resuelto.
L-Ron. Maniobra Crazy Ivan. Se van a cagar.
Lord-D
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