30 días de noche: 30 días hasta la muerte
David Lapham nos cuenta la historia de Ruffus, un vampiro de sangre nueva que está perseguido por los ancianos de sangre pura. Pero como era de esperar, nuestro protagonista no es un vampiro cualquiera, no porque tenga más poderes que los demás, o porque sea mejor, sino porque está humanizado. Ruffus quizá es el único vampiro que mantiene una vida normal, discreta y que parece un tipo cualquiera.
No hace mucho ya expliqué que Lapham es un gran autor, pero que desde hace tiempo parece ser un simple segundón. Como todos, este escritor y dibujante debe comer y pagar el alquiler. Y la verdad es que algunos de los proyectos donde se mete últimamente parecen destinados a llenarle el bolsillo y no a contar esas historias que tanto le apasionan.
Es verdad que la excelencia de Balas perdidas, o de Mátame parece lejos. Pero reconozcamos el buen trabajo que hizo con su Spiderman un gran poder…, el riesgo que corrió con su Batman, o su Daredevil vrs. Punisher, o su trabajo más personal en Silverfish. Es un autor cojonudo, pero no acaba de destacar. Creo que lo mejor seria que una de las grandes editoriales le dejara crear un producto nuevo, algo más intimo, de personaje, de pequeña situación, de tensión… Lo que él domina.
Así pues este 30 días de noche: 30 días hasta la muerte es un trabajo muy bueno, que se centra más en los personajes pequeños, en la telaraña de secundarios, en los motivos e intereses de los personajes, que en la acción, la sangre y la violencia vampírica. Aunque los fans del gore no deben preocuparse porque también hay una buena dosis.
Personalmente me quedo con esos pequeños engaños que siempre plagan las narraciones de David. Como el cambio de relación entre Ruffus y la chica de la portada. El lector se espera algo muy concreto y claro. Como siempre pensamos lo peor, casi lo deseamos. Pero al cabo de unas páginas nos asombramos ante el cambio radical que han tomado las cosas. La verdad es que este momento narrativo es magistral, igual que la presentación de todos los secundarios, y el aumento de la tensión que nos llevará hasta el climax final. Que para mi gusto es de cara a la galería, muy de acción y de sangre y poco de personajes.
Pero qué le vamos a hacer, el autor puede jugar a su juego, pero debe acatar las reglas del producto. Y las de un cómic de vampiros son claras, y hay que cumplirlas. Los fans lo piden (o eso creen las
editoriales).
Como digo, Lapham es uno de mis autores favoritos, y este cómic vale la pena leerlo, pero creo que es un diamante en bruto. A ver si alguien le deja las rindas sueltas y nos sorprende uno de estos días con algo nuevo.
Pau Plana








yo también creo que es un gran autor, pero está dirigiendo su carrera de la peor forma posible… ahora está haciendo una serie para image que se titula Caligula… mmmm… habrá que verla, no??
[...] nueva y prometedora miniserie de terror de la casa de 30 días de noche, Star Trek y Transformers, IDW [...]
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